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Vivir para contarla
Para quienes decidimos poner en palabras el mundo, comunicar, no sólo es una vocación o un pálpito que nace sin previo aviso. Es más bien un compromiso tácito entre los que quieren escuchar —que son pocos—, pero sobre todo con nosotros mismos. Testigos de lo que alguna vez existió, encriptamos a través de un sistema lo que nos conmueve y merece perdurar. No sé si por los siglos de los siglos, pero al menos hasta donde nuestras posibilidades lo permitan. Nada de palabra sant
Belen Palermo


Misticidades ocultas
Creo que todos hemos pecado alguna vez, al realizar una actividad recreativa (sea cual fuere), preguntándonos cuál era el propósito de todo eso . Horrorosamente me he respondido muchas veces que todo estaba ligado a cuestiones monetarias y que, si no era así, se trataba de un hobby que en algún momento aspiraba a capitalizar. No porque esté mal generar a partir de ese capital ocioso —no me malinterpreten—; en un mundo ideal todos podríamos sacar algún rédito de nuestros goce
Belen Palermo


Paralelismo
En esta nueva entrega de lectura no tenía grandes pretensiones, aunque sí pequeñas apuestas mentales sobre lo que me podía llegar a encontrar. No tanto en relación con la historia, sino con el estilismo inigualable que este autor deja. Ese punto posterior a comer algo viscoso, que permanece en la boca unos minutos más. Una sensación cercana a haber sido envenenado por otras formas de mirar. Cortázar representa ese alargamiento que existe entre lo leído y ese espacio con el qu
Belen Palermo


Cómo detener el tiempo
T oda persona que ha podido racionalizar el significado del paso del tiempo ha caído inevitablemente en una serie de cuestionamientos que...
Belen Palermo


Consecuencias de fumar en la cama
A los creativos -o quizá neuróticos-, que tenemos la cabeza entrenada para saltar de un tema a otro y que ideamos conjeturas, desenlaces,...
Belen Palermo


Palacio de los miedos
Me parece rarísimo, si pienso en frío, cómo la mente se puede ir muy lejos cuando el mundo está aconteciendo. De repente, me olvido de...
Belen Palermo


Un viaje de ida
J se levanta de un tirón, como expulsado de la silla por una fuerza sobrenatural. Se percata del prolongado estado de divague en el que...
Belen Palermo


La antesala
Todo el trabajo previo de crear una página siendo un neurótico
Belen Palermo


Exiliados de los estándares
La antesala de un gran viaje
Belen Palermo


Una marca de fuego
Me gusta pensar que los libros son circunstanciales; un vínculo íntimo, condicionado por miles de agentes externos e internos. Los rasgos...
Belen Palermo
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